jueves, 15 de septiembre de 2011

Favoritos: "YO TE QUIERO LIBRE" de Silvio Rodríguez

Yo te quiero libre.
libre y con amor,
libre de la sombra
pero no del sol.

Yo te quiero libre,
como te viví,
libre de otras penas,
y libre de mí.

La libertad tiene alma clara
y solo canta cuando va batiendo alas,
vuela y canta, libertad.

La libertad nació sin dueño.
y yo quién soy para colmarle cada sueño,
y yo quién soy para colmarle cada sueño.

Yo te quiero libre
y con buena fe,
para que conduzcas
tu preciosa sed

Yo te quiero libre,
libre de verdad,
libre como el sueño
de la libertad

La libertad tiene alma clara
y solo canta cuando va batiendo alas,
vuela y canta, libertad.

La libertad nació sin dueño.
y yo quién soy para colmarle cada sueño,
y yo quién soy para colmarle cada sueño.

Yo te quiero libre,
como te viví,
libre de otras penas,
y libre de mí.

Silvio Rodríguez



domingo, 11 de septiembre de 2011

El camino


El camino se hacía cada vez más difícil de recorrer. No entendíamos por qué debíamos seguir subiendo. El guía era alguien muy difícil de abordar, demasiado hermético. Se molestaba con cada pregunta y sus respuestas eran escuetas, lo cual, creaba mayor incertidumbre en el grupo.
Pero teníamos que confiar. No había otra alternativa. Era confiar en él o perdernos.
Ya hacía mucho que caminábamos y casi todo el trayecto había sido cuesta arriba. La mayoría de nosotros estábamos agotados.
Tal vez había más de un arrepentido. Sí, podía verse en algunos rostros.
Pero seguíamos al guía casi sin hacer comentarios. Era mucha la expectativa.
Finalmente, arribamos a una especie de gruta que, al parecer, no era muy frecuentada por seres humanos.
Comenzamos a penetrar en una caverna. El guía encendió una antorcha, nosotros, nuestras linternas.
Debemos haber recorrido más trayecto por el interior de la caverna, que el que nos llevó a ella. Y cada vez, costaba más, la caverna se hacía  más húmeda y oscura. Pero nuestros corazones se aceleraban y la energía se renovaba.
Las luces de las linternas se movían por las paredes, subían y bajaban, recorriéndolo todo.
Entonces, el guía se detuvo. Aquí, dijo.
Todas las linternas enfocaron en la misma dirección.
Era una especie de puerta, que al empujarla se abría.
El guía se apartó para permitirnos el paso, lo cual creó una pequeña confusión. Algunos retrocedieron, hubo risas nerviosas. Nadie tomaba la iniciativa.
Pero no habíamos llegado hasta allí para no dar ese paso.
Ante nosotros estaba eso que tanto habíamos anhelado.
Entramos. A partir de entonces comenzó el verdadero viaje.

                  .....................................................

De mis compañeros de grupo, no tengo noticias, aunque intuyo qué pasó con cada uno.
Yo sigo adelante, ahora me guía el camino.
No sé hasta dónde llegaré. Pero sé, que pase lo que pase, ya no puedo retroceder en este viaje hacia el interior de mi propio ser…

PAULA DI CROCE

sábado, 10 de septiembre de 2011

Favoritos: MENSAJES DE AMOR DE CURSO LEGAL

Queriéndola de verdad
como la quiero
puse mi vida a sus pies
y me rendí.
Pero no quiso mi vida
sólo me pidió dinero,
dinero,
para irse más lejos de mí.

Queriéndola de verdad
como la quiero
bregaré de sol a sol
con frenesí.
Y vaciaré mis bolsillos
para mandarle dinero,
dinero,
para irse más lejos de mí.

Uno por uno,
cada billete
que ganaré,
devotamente
por las dos caras
lo besaré
y así cuando le lleguen
noticias mías
se juntarán mis besos de amor
con sus besos de alegría.

Ay, dinero, dinero, dinero
dinero vil metal...
Mensajes de amor de curso legal.

Queriéndola de verdad
como la quiero
cuanto más dinero mande, más
se alejará de aquí.
¿Que tal si voy a buscarla
disfrazado de dinero,
dinero,
y los dos juntos huimos de mí...?

Dinero, dinero, dinero
dinero, vil metal...
Mensajes de amor de curso legal.

Joan Manuel Serrat 

jueves, 25 de agosto de 2011

Luna Llena



Afuera, la tormenta parecía haber terminado.
Las tormentas suelen irrumpir, alborotar y después desaparecer para dejar las huellas de su paso.

Así sentía su corazón: alborotado. Pero sabía que esa tormenta, la interna, tardaría mucho en desaparecer. Mucho más que aquella que veía alejarse a través de la ventana.

Las cargadas nubes se iban abriendo y, detrás de ellas, podía verse un cielo estrellado.

Se acercó al ventanal, y aunque la noche era muy fría, salió a la pequeña terraza que daba al jardín.

La luna llena siempre le había causado una emoción especial. Tan cercana, tan silenciosa. Convirtiéndose en testigo y cómplice; y al mismo tiempo, exhibiendo su magnética luminosidad. 
        
Con el corazón alborotado estaba. Esa mezcla de inquietud, ansiedad, ilusión, miedo, desconcierto; tal vez más sensaciones que no lograba distinguir. Todo junto y desordenado.
 Y la gran pregunta: ¿De dónde provienen? ¿De mí?

Otra vez la luna invitando a creer en la belleza. En que de verdad hay un sentido, una razón para todo esto.

Y una vez más, la certeza. Esa que duraba solo un instante, y que aparecía en los momentos más intensos.

La certeza de que es posible despertar el paraíso dormido...

PAULA DI CROCE

domingo, 31 de julio de 2011

Favoritos: QUIERO CANTARTE UN BESO

Una nueva sección, una nueva puerta que se abre. 
Y una nueva oportunidad para conocer y difundir a diferentes artistas. 
En este caso, la poesía de Silvio Rodríguez, favorito de Paula Di Croce:
 
  
Quiero cantarte un beso
Más todo se confunde
entre un millón de huesos
y derrumbes
así que el beso huye
con ojos de reproche
mientras la sangre fluye
por las noches
 
La muerte se ha regado
por toda la pradera
a aquel que la ha sembrado
¿Qué le espera?
dicen que el responsable
nunca ha gastado cuernos
sino un traje impecable
en los infiernos
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
La esfera agonizando
todos los días explota
y nadie está mirando
que está rota
35 mil niños
mataron ese día
la tele no hizo un guiño todavía
 
Y vuelve la necesidad de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Grandes ilusionistas
con hazañas de alarde
dicen que son altruistas
los cobarde
mientras el poderoso
más ordena y más traga
y el pequeño ripioso
siempre paga
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Creí que nadie estaba
que nada respondía
pero el amor velaba todavía
y el viejo centinela
en medio del desierto
prendió infinitas velas
por los muertos
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
y si se ha visto hoy
 
 
quiero cantarte un beso
más todo se confunde
entre un millón de huesos y derrumbes
así que el beso huye
con ojos de reproche
mientras la sangre fluye por las noches
 
La muerte se ha regado
por toda la pradera
a aquel que la ha sembrado
¿qué le espera?
 
Dicen que el responsable
nunca ha gastado cuernos
solo un traje impecable
en los infiernos
 
Silvio Rodríguez
 

viernes, 15 de julio de 2011

La muerte estaba ahí

La muerte estaba ahí. Escalofriantemente cerca como para que nos viéramos y cruzáramos miradas, pero por suerte, suficientemente lejos para sentir su presencia sin alarmarme del todo. Había aparecido ya hacía dos días, y no había lugar en el que no la viera detrás de alguna puerta o entre medio de la multitud.
La verdad es que no tiene el aspecto que cualquiera esperaría encontrar al verla. No lleva capa ni capucha negra, ni tiene la guadaña en la mano. Sino que uno puede percibir su condición de una manera muy sencilla. La muerte te dice que es ella al mirarte. Puede ser un chico, una mujer o un anciano. Puede ser cualquiera. Pero te das cuenta. Te interpela de una manera de la que no hay forma de escapar. No podés hacerte el tonto.
Al principio no lo tomé como un problema. O mejor dicho, no pensé que fuese un problema. Con menos de 30 años no podría pasarme nada. Comencé a imaginar mi propio final, pero lo hacía como un juego. Imaginaba cayéndome de las escaleras, o siendo asaltado y asesinado; y hasta llegué a pensar en un probable suicidio. Pero no, eso no era para mí. En realidad todo era para dejar de pensar en la muerte. Hasta que la ficha me cayó de una vez por todas, y en ese instante, la cabeza estalló. Ahí no pude dejar de pensar en mi muerte. En la muerte real, para siempre.
Entonces la encaré. Fui decidido y le pregunté qué necesitaba. Por qué me miraba, y  cuándo sería mi fecha. Y el verdadero problema apareció en ese instante. La muerte venía a informarme que, en primera medida, no me iba a morir, sino que viviría el resto de los días de la humanidad venidera. Sería inmortal. Pero también, y lo peor viene acá, había sido seleccionado para ser su nuevo empleado. Ser uno más en el batallón de los que van en busca de futuros decesos, ser uno más de los que buscan la muerte ajena.
Y aquí estamos, yo contándote mi historia, y tú, demasiado atento.
Pasemos a lo realmente importante…

Autor: CÉSAR EDERY
Correctora de textos: PAULA DI CROCE

martes, 7 de junio de 2011

Extracciones EL PRINCIPITO



EL PRINCIPITO (1943) de Antoine de Saint-Exupéry
Disfrazado de libro para niños, El Principito esconde grandes pensamientos sobre la filosofía y el género humano en sus relaciones. Este clásico de la literatura infantil, bien apreciado por los adultos, contiene alegorías y metáforas sobre la amistad, el amor, los valores y el sentido de la vida; dejando a los lectores el sentimiento de felicidad y melancolía al mismo tiempo. Aquí, algunas extracciones de la importante obra de Saint-Exupéry:
  •       “Dibujé entonces el interior (...) a fin de que las personas grandes pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones (...) las personas grandes nunca comprenden por sí solas.”
  •   “Cuando el misterio es demasiado impresionante no es posible desobedecer.”
  •     “El astrónomo hizo, entonces, una gran demostración (...) pero nadie le creyó por culpa de su vestido. Las personas grandes son así.”
  •      “Aprendí bien pronto a conocer mejor esta flor. Siempre había habido en el planeta del Principito flores muy simples (...) El Principito observó el crecimiento de un enorme capullo y tenía el convencimiento de que habría de salir de allí una aparición milagrosa (...) Elegía con cuidado sus colores, se vestía lentamente y se ajustaba uno a uno sus pétalos (...) quería aparecer en todo el esplendor de su belleza. ¡Ah, era muy coqueta aquella flor!”. 
  • “Humillada por haberse dejado sorprender inventando una mentira tan ingenua, tosió dos o tres veces para atraerse la simpatía del Principito (...) De esta manera el Principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, había llegado a dudar de ella (...) Yo no debía hacerle caso (...) nunca hay que hacer caso a las flores, basta con mirarlas y olerlas (...) jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla”.
  •       “Sí, yo te quiero —le dijo la flor—, ha sido culpa mía que tú no lo sepas; pero eso no tiene importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz...”
  •      “Es preciso que soporte 2 o 3 orugas si quiero conocer a las mariposas.”
  •      “¡Ah! He aquí un súbdito -exclamó el rey cuando vio al principito. Y el principito se preguntó: ¿Cómo puede reconocerme si nunca me ha visto antes? No sabía que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos...”
  •       “Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer -replicó el rey-. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón.”
  •      “Te juzgarás a ti mismo. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo, eres un verdadero sabio.”
  •      “¡Ah! ¡Ah! He aquí la visita de un admirador -exclamó desde lejos el vanidoso-. Los vanidosos no oyen sino alabanzas.”
  •       “-¿Por qué bébes? Preguntó el Principito
        -Para olvidar que tengo vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza-
        -¿Vergüenza de qué? Averigüó el Principito que deseaba socorrerle
       -¡Vergüenza de beber! -terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.”            
  •      “-¿Y para qué te sirve poseer las estrellas?
       -Me sirve para ser rico -dijo el hombre de negocios-.
       -¿Y para que te sirve ser rico?
       -Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra.
       -Éste, se dijo a sí mismo el Principito, razona un poco como el ebrio.”
  •      "-¿Dónde están los hombres? -prosiguió al fin el Principito-. Se está un poco solo en el desierto
       -Con los hombres también se está solo -dijo la serpiente.”
  •       “-¿Qué significa 'domesticar'?
       -Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro. Significa 'crear lazos'. Para mí no eres todavía más que un muchachito (...) No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo.
    -Empiezo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que me ha domesticado.”
  •      “Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder (...) El tuyo me llamará fuera de la madriguera (...) ¿Ves allá los campos de trigo?... Tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti.”
  •       “Así el Principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
       -¡Ah!... - dijo el zorro-. Voy a llorar
       -No ganas nada -dijo el Principito-.
       -Gano -dijo el zorro- , por el color del trigo...”
  •       “Ve y mira nuevamente las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo -dijo el zorro- (...) no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”
 

    martes, 19 de abril de 2011

    Ayer, hoy y mañana



    Hasta ayer, todo era maravilloso.
    Cada vez que te miraba,
    sonreías con una dulzura singular.
    Pero yo prefería acallar mis impulsos.

    Hasta ayer, nuestras voces se entrelazaban
    en una danza perfectamente coordinada;
    en donde cada palabra era un mundo único.
    Pero yo censuraba mis emociones.

    Hasta ayer, tu piel rozaba la mía,
    tu mano me envolvía y me protegía;
    y todo era bello y natural.
    Pero yo esquivaba con ímpetu mis deseos.

    Hasta ayer, la noche y el día eran uno;
    como vos y como yo, como nuestra amistad;
    en donde la confianza era total.
    Pero yo no dejaba nada librado al azar.

    Hoy no dejo de pensar en vos,
    pero es diferente a cualquier otro día,
    porque el nudo en la garganta y la piedra en el estómago
    intentan, en vano, calzarse el disfraz del temor.

    Pero hoy estoy viendo el ayer,
    y puedo hablar de ése pasado.
    Porque al pararme aquí, puedo ver el mañana.
    Y me sonríe, y yo sonrío

    Y ése intento de negación y ocultamiento
    Que hoy esperaba ahuyentar y espantar mis emociones;
    Esta vez fallará, y lo hará para siempre,
    porque hoy no es cualquier día.

    Mañana haré lo que hoy evito, pero anhelo.
    Mañana buscaré lo que adrede ayer olvidaba
    Mañana no será como ayer ni como hoy,
    Sino que será el futuro, será un mañana

    Mañana enfrentaré todos mis miedos
    y no bajaré en ningún momento la mirada.
    Mañana juntaré valor dejando a un lado el temor,
    y al tomar tu mano te diré: Te amo.
    CÉSAR EDERY

    sábado, 12 de marzo de 2011

    Extracciones LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA


    LAS VENAS ABIERTAS  DE AMÉRICA LATINA (1971) de Eduardo Galeano

    Un libro imprescindible para entender porqué los latinos estamos como estamos. A 40 años de su publicación, las observaciones y datos de Galeano siguen vigentes hoy en día. Aquí algunos fragmentos destacables de esta obra que nos hace abrir los ojos, conocer y entender:

    •          “Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones…  la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva… con destino a los países ricos que ganan, consumiéndolos, mucho más de los que América Latina gana produciéndolos. Son muchos más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores… “
    •         “… Cuánto más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios.”
    •          “Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial.”
    •          “La lluvia que irriga a los centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –dominantes hacia dentro, dominadas desde afuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.”
    • ·        “La fuerza del conjunto del sistema imperialista descansa en la necesaria desigualdad de las partes que lo forman…”
    • ·        “…nuestras clases dominantes no tienen el menor interés en averiguar si el patriotismo podría resultar más rentable que la traición o si la mendicidad es la única forma posible de la política internacional. Se hipoteca la soberanía porque ‘no hay otro camino’…”
    •          “El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo,… y sin trabajo en la ciudad: el sistema vomita hombres.”
    •          “Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados.”
    •          “…la impunidad es todavía posible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial, pero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace lo posible por suprimir a los comensales.”
    •          “… sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva universal cumple una función bien definida: se propone justificar la muy desigual distribución de la renta entre los países y entre las clases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el resultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de la furia de las masas en movimiento y rebelión.”
    •          “En cierto modo, la derecha tiene razón cuando se identifica a si misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transforma en una caja de sorpresas, el conservador grita, con toda razón: ‘Me han traicionado’…”
    •          “Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina fueron empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los desiertos, a medida que se extendía la frontera de la civilización dominante. Los indios han padecido y padecen –síntesis del drama de toda América Latina- la maldición de su propia riqueza.”
    •          “Violencia y enfermedad, avanzadas de la civilización: el contacto con el hombre blanco continúa siendo, para el indígena, el contacto con la muerte.”

    •   “La sociedad indígena de nuestros días no existe en el vacío, fuera del marco general de la economía latinoamericana. Es verdad que hay tribus todavía encerradas en la selva amazónica y comunidades aisladas del mundo en el altiplano andino y en otras regiones, pero por lo general los indígenas están incorporados al sistema de producción y al mercado de consumo, aunque sea en forma indirecta. Participan, como víctimas, de un orden económico y social donde desempeñan el duro papel de los más explotados entre los explotados.” 

    jueves, 27 de enero de 2011

    El dolor es el adiós


    Las lágrimas de ella
    se mezclan con las de él.
    Ella lo abraza bien fuerte
    pensando en su frágil corazón.

    El desahoga su alma,
    pero se siente más sólo que nunca.
    Ya nada será igual
    y lo que era todo, ahora es nada.

    Sus sentidos siguen ausentes,
    y su mente flota sin destino.
    Ella ha perdido a su amor.
    El siente que perdió el amor.

    Ningún beso ni palabra alguna
    podrán siquiera sanar su corazón.
    El dolor está en sus ojos,
    y saben… el dolor es el adiós.


    CÉSAR EDERY