lunes, 20 de febrero de 2012

Extracciones REBELIÓN EN LA GRANJA


 REBELIÓN EN LA GRANJA (1945) de George Orwell
 
¿Puede una fábula recrear una parte de la historia reciente de la humanidad sin perder su condición de fábula? ¿Puede ése libro mostrarnos una visión –de las tantas que hay- de los hechos, sin nombrar nunca ése hecho ni sus protagonistas reales y concretos? ¿Podríamos darnos cuenta de la magnitud de Rebelión en la granja, sin haber vivido, leído o escuchado sobre esa porción de nuestra historia?
Muchas son la preguntas, pero lo mejor son las alegorías y las metáforas utilizadas por el autor, George Orwell, para contarnos desde su punto de vista los hechos ocurridos en el gobierno comunista ruso en la primer mitad del siglo XX. Orwell era un socialista democrático totalmente crítico de los comunistas soviéticos. Muere en 1950. En 1971 se encontró un Prólogo de Rebelión en la granja titulado “Libertad de Prensa”, en donde Orwell detalla ciertas anécdotas para la publicación de su libro, habla de la cobardía intelectual, la censura voluntaria y del miedo de las editoriales a la opinión pública.[1]
Pero la obra no se queda sólo aquí -en la crítica  satírica a la tiranía soviética en tiempos de Stalin- sino que habla directamente sobre las miserias del poder, el acceso a la corrupción en todas las escalas y los maltratos al interior de un grupo de pertenencia. Repasemos algunas de las metáforas que utiliza para describir la situación:
· Los Humanos son los capitalistas, o El capital en sí.
· El Cerdo Mayor –que muere a los pocos días de dar el discurso que abre el libro- podría ser tranquilamente Lenin o Karl Marx. Los ideales, el ideólogo de la revolución e impulsor del anti-capitalismo. Marx murió antes de la revolución rusa, y Lenin poco tiempo después.
· El Cerdo Snowball sería Trotsky. El personaje que lleva adelante las palabras de Cerdo Mayor en un primer momento, y que rivaliza con otro cerdo (Cerdo Napoleón) por ser la cabeza de la rebelión-revolución.
· El Cerdo Napoleón cumple el papel de Stalin, con políticas de restricción de libertades a sus camaradas, la disputa con el otro cerdo por el poder, y el incentivo para echar y exiliar de la Granja Animal a Snowball.
· El Cerdo Squealer representa a la Prensa de la Unión Soviética. La función de este cerdo era informar y convencer sobre las decisiones tomadas por el cerdo Napoleón.
· Las Ovejas, totalmente acríticas con la situación en la granja, podrían ser el Campesinado. Siguen al rebaño, sin importar lo ocurrido.
· El Caballo Boxer podría ser el Proletariado. Convencido de llevar adelante la rebelión-revolución, a pesar de dudar de Napoleón y de ser traicionado en sus ideales.
· El Burro Benjamín sería la clase intelectual, porque poco a poco se da cuenta de las manipulaciones impuestas, pero no hace nada concreto por modificarlas, sólo se preocupa en las palabras sin llegar definitivamente a la acción.
· El Cuervo Moses representa a la Iglesia. A los animales les habla del Cielo, y en contrapartida –por su labor de apaciguamiento- recibe un trato favorable por parte de los humanos.
· Los Perros representan a la Policía Secreta de la Tiranía Stalinista. Son los encargados de expulsar a Snowball (Trotsky) y de acechar y asesinar a los que estén en desacuerdo con las ideas de Napoleón (Stalin).
Ahora les dejo un extracto del discurso inicial de “Rebelión en la granja”, en la voz de Mayor, el cerdo que podría ser Lenin o Marx; con algunas frases muy claras al respecto de este libro:
“¿Cuál es la realidad de esta vida nuestra? Encarémonos con ella: nuestras vidas son tristes, fatigosas y cortas. Nacemos, nos suministran la comida necesaria para mantenernos y a aquellos de nosotros capaces de trabajar nos obligan a hacerlo hasta el último átomo de nuestras fuerzas (…) La vida de un animal es sólo miseria y esclavitud; ésta es la pura verdad. Pero, ¿forma esto parte realmente, del orden de la naturaleza? (…) ¿Por qué, entonces, continuamos en esta mísera condición? Porque los seres humanos nos arrebatan casi todo el fruto de nuestro trabajo. Ahí está, camaradas, la respuesta a todos nuestros problemas. Todo está explicado en una sola palabra: el Hombre. El hombre es el único enemigo real que tenemos. Haced desaparecer al hombre de la escena y la causa motivadora de nuestra hambre y exceso de trabajó será abolida para siempre. El hombre es el único ser que consume sin producir (…) Sin embargo, es dueño y señor de todos los animales. Los hace trabajar, les da el mínimo necesario para mantenerlos y lo demás se lo guarda para él (…) ¿No resulta entonces de una claridad meridiana, camaradas, que todos los males de nuestras vidas provienen de la tiranía de los seres humanos? Eliminad tan sólo al Hombre y el producto de nuestro trabajo nos pertenecerá (…) Entonces, ¿qué es lo que debemos hacer? ¡Trabajar noche y día, con cuerpo y alma, para derrocar a la raza humana! Ése es mi mensaje, camaradas: ¡Rebelión! (…) Y recordad, camaradas: vuestra voluntad jamás deberá vacilar. Ningún argumento os debe desviar. Nunca hagáis caso cuando os digan que el Hombre y los animales tienen intereses comunes, que la prosperidad de uno es también la de los otros. Son mentiras. El Hombre no sirve los intereses de ningún ser exceptuando los suyos propios (…) Y recordad también que en la lucha contra el Hombre, no debemos llegar a parecernos a él. Aun cuando lo hayáis vencido, no adoptéis sus vicios. Y, sobre todas las cosas, ningún animal debe tiranizar a sus semejantes. Débiles o fuertes, listos o ingenuos, todos somos hermanos. Ningún animal debe matar a otro animal. Todos los animales son iguales.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿Nunca te pasó?: No - Dulzura


¿Nunca les pasó de quedarse sin el sentido del sabor por un pequeño lapso de tiempo –digamos una semana-? A mi si, y fueron unos cuantos días, que se hicieron eternos. No podía saborear lo dulce. Con lo salado no había problema, pero con lo dulce no pasaba nada. Es más, hasta que comprendí la situación, le buscaba el vencimiento a los caramelos, le ponía mas azúcar al café, probaba el dulce de leche directo del pote y lo volvía a probar por las dudas, etc.
El tema fue así, en ese momento yo estaba con poca vitamina C  y me resfrié mal, con una tos como nunca antes había escuchado a nadie. Cuando visité al médico, éste me dijo que no me podía dar las mágicas y adictivas pastillas Redoxon de naranja efervescentes, porque ya estaba en el límite; entonces me dio una medicación en polvo que la tenía que tomar por un par de días. Lo que nunca me avisó fue de las consecuencias temporarias que tendrían en mi cotidianeidad.
En total fueron 5 o 6 días sin sentir la dulzura. Los primeros fueron de total desconcierto, y recién en las últimas 48 horas dejé de ponerle azúcar al té o al café y tampoco me tentaba con ninguna golosina, ni nada de eso. El punto intermedio fue la llamada obligada al médico clínico en cuestión para contarle lo que pasaba. Y esto es grosso. Cuando le comento la fatalidad del caso, me dice “Ah… si, por unos días no vas a poder sentir lo dulce porque el remedio te afecta las papilas gustativas. No te preocupes, con los días se te va…” ¿Qué? ¿Así me lo decís? Estas dos preguntas las pensé, obvio que no le dije nada. Me había salvado un millón de veces, así que lo dejé pasar.
Hasta ése momento había sufrido sensaciones raras: Duda, Negación, Sorpresa, Prueba y Contra prueba, Excesos, Baño diminuto de la oficina-espejo-lengua afuera-mirada fija en aquella lengua afuera, Locura, Llamada desesperada al médico y otras que nunca las podré contar. Pero la mejor de las sensaciones llegó -como suele pasar siempre o casi siempre- cuando ni me lo esperaba y cuando había dejado de pensar en sabores (simplemente comía sin pensar). Alguien me alcanzó un mate en la facultad, y yo tomé entre charla y apuntes. Y la sorpresa fue tal –entre el desconcierto reinante en mi cabeza- que lo increpé al cebador: “Está muy dulce el mat…”. Mi cara de asombro habrá sido rara porque antes de convidarme el próximo mate, me preguntó cómo lo quería, si dulce o amargo. “Ponéle, ponéle que está riquísimo”.

CÉSAR EDERY

domingo, 23 de octubre de 2011

La Cita



Allí está, puedo verla. Ha pasado tanto tiempo…

No puedo acercarme y dejar que me vea. Comenzaría un interrogatorio demasiado complicado. Sería un golpe duro enterarse de ciertas cosas, aceptar lo inaceptable.
Pero sé que me está esperando. Así fue acordado, este día, a esta hora.

Se ve desolada. Quisiera abrazarla, consolarla. Explicarle que no estaba equivocada, que no está equivocada.

Se quedará un rato esperando, y no tiene sentido seguir observándola, si no puedo hablarle.
Se me ocurre hacer algún ruido para que voltee y me vea. Pero no debo. Es mejor así.

Ella sabe que no voy a presentarme, pero aún así me espera. Necesita saber.
Conozco cada gesto en su rostro, y qué está sintiendo ahora. Puedo ver qué está pensando. Y hasta creo que no gira su cabeza para no obligarme a descubrirme.

Tengo mucho para decirle, cosas que realmente la aliviarían y, tal vez, cambiarían su rumbo. Tal vez sí, le serviría la información, tal vez…

No, calma. No tiene sentido dejarse llevar por la emoción de verla. No es cierto que pueda ayudarla. No puedo permitirme esa debilidad.

¡Pero Dios, Cuesta! Ahora siento sus lágrimas.
Desea tanto hablar conmigo, está tan perdida…

Este encuentro fue planificado hace demasiado tiempo.
Lo recuerdo muy bien, fui yo quien puso la fecha. Fui yo y fue ella.

Me prometí que el día que cumpliera 20 años, en esta plaza, en ese banco, me esperaría a mí misma. A mi yo del futuro, que vendría para decirme todo lo necesitaba saber.

Ahora estoy aquí. Mirándome.    
       
Y aún no me decido…

PAULA DI CROCE

domingo, 9 de octubre de 2011

Favoritos: "NOCHE DE PERROS" de Serú Girán

Esta oscuridad
esta noche de perros.
Esta soledad
que pronto te va a matar.
Vas perdido entre las calles
que solías andar.
 Vas herido como un pájaro en el mar, 
Sangre.

Puede ser que estés muy muy lejos de tu casa
justo en el lugar que nació tu corazón
ya te veo entre los autos pidiendo perdón.
Mi mirada tiene todo tu dolor, Hombre. 


Cuando el cielo cae.
A veces pienso en tu risa
Es muy tarde ya
y estoy harto de llorar.
No estás solo si es que sabes
que muy solo estás.
No estás ciego si no ves donde no hay nada.

David Lebón - Charly García 


domingo, 2 de octubre de 2011

Favoritos: "YO DIGO QUE LAS ESTRELLAS" de Silvio Rodríguez


Yo digo que las estrellas

le dan gracias a la noche,

porque encima de otro coche

no pueden lucir tan bellas;



y digo que es culpa de ella

-de la noche- el universo,

cual son culpables los versos

de que haya noches y estrellas.



Yo digo que no hay quién crezca

más allá de lo que vale

y el tonto que no lo sabe

es el que en zancos se arresta.



Y digo que el que se presta

para peón del veneno

es doble tonto y no quiero

ser bailarín de su fiesta.



Yo digo que no hay talante

más claro que el ir desnudo

pues cuando se tiene escudo

luego se quieren los guantes.



Y al que diga que me aguante

debajo de un sotana,

le encajo una caravana

de sentimientos gigantes



Yo digo que no hay más canto

que el que sale de la selva

y que será el que lo entienda

fruto del árbol más alto.



Y digo que cuesta tanto

y que hay que cruzar la tundra,

pero al final la penumbra

se hace arco iris del canto.



Silvio Rodríguez


lunes, 19 de septiembre de 2011

Favoritos: "FUSIÓN" de Jorge Drexler

¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?
A veces me  cuesta decir.
Siento tu calor, siento tu frío,
me siento vacío si no estoy dentro de tí.

¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?
¿Se pueden, o no, separar?                            
Si desde el corazón a los dedos
no hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar.

¿Qué tendrá de real
esta locura?
¿Quien nos asegura
que esto es normal?
Y no me importa contarte
que ya perdí la mesura
que ya colgué mi armadura en tu portal.

Donde termina tu cuerpo y empieza el cielo
no cabe ni un rayo de luz.
¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?
¿Los mismos anhelos?
¿Tal vez la misma cruz?

¿Quien tiene razón?
¿quien está errado?
¿Quien no habrá dudado
de su corazón?
Yo sólo quiero que sepas:
no estoy aquí de visita,
y es para ti que está escrita esta canción

JORGE DREXLER



jueves, 15 de septiembre de 2011

Favoritos: "YO TE QUIERO LIBRE" de Silvio Rodríguez

Yo te quiero libre.
libre y con amor,
libre de la sombra
pero no del sol.

Yo te quiero libre,
como te viví,
libre de otras penas,
y libre de mí.

La libertad tiene alma clara
y solo canta cuando va batiendo alas,
vuela y canta, libertad.

La libertad nació sin dueño.
y yo quién soy para colmarle cada sueño,
y yo quién soy para colmarle cada sueño.

Yo te quiero libre
y con buena fe,
para que conduzcas
tu preciosa sed

Yo te quiero libre,
libre de verdad,
libre como el sueño
de la libertad

La libertad tiene alma clara
y solo canta cuando va batiendo alas,
vuela y canta, libertad.

La libertad nació sin dueño.
y yo quién soy para colmarle cada sueño,
y yo quién soy para colmarle cada sueño.

Yo te quiero libre,
como te viví,
libre de otras penas,
y libre de mí.

Silvio Rodríguez



domingo, 11 de septiembre de 2011

El camino


El camino se hacía cada vez más difícil de recorrer. No entendíamos por qué debíamos seguir subiendo. El guía era alguien muy difícil de abordar, demasiado hermético. Se molestaba con cada pregunta y sus respuestas eran escuetas, lo cual, creaba mayor incertidumbre en el grupo.
Pero teníamos que confiar. No había otra alternativa. Era confiar en él o perdernos.
Ya hacía mucho que caminábamos y casi todo el trayecto había sido cuesta arriba. La mayoría de nosotros estábamos agotados.
Tal vez había más de un arrepentido. Sí, podía verse en algunos rostros.
Pero seguíamos al guía casi sin hacer comentarios. Era mucha la expectativa.
Finalmente, arribamos a una especie de gruta que, al parecer, no era muy frecuentada por seres humanos.
Comenzamos a penetrar en una caverna. El guía encendió una antorcha, nosotros, nuestras linternas.
Debemos haber recorrido más trayecto por el interior de la caverna, que el que nos llevó a ella. Y cada vez, costaba más, la caverna se hacía  más húmeda y oscura. Pero nuestros corazones se aceleraban y la energía se renovaba.
Las luces de las linternas se movían por las paredes, subían y bajaban, recorriéndolo todo.
Entonces, el guía se detuvo. Aquí, dijo.
Todas las linternas enfocaron en la misma dirección.
Era una especie de puerta, que al empujarla se abría.
El guía se apartó para permitirnos el paso, lo cual creó una pequeña confusión. Algunos retrocedieron, hubo risas nerviosas. Nadie tomaba la iniciativa.
Pero no habíamos llegado hasta allí para no dar ese paso.
Ante nosotros estaba eso que tanto habíamos anhelado.
Entramos. A partir de entonces comenzó el verdadero viaje.

                  .....................................................

De mis compañeros de grupo, no tengo noticias, aunque intuyo qué pasó con cada uno.
Yo sigo adelante, ahora me guía el camino.
No sé hasta dónde llegaré. Pero sé, que pase lo que pase, ya no puedo retroceder en este viaje hacia el interior de mi propio ser…

PAULA DI CROCE

sábado, 10 de septiembre de 2011

Favoritos: MENSAJES DE AMOR DE CURSO LEGAL

Queriéndola de verdad
como la quiero
puse mi vida a sus pies
y me rendí.
Pero no quiso mi vida
sólo me pidió dinero,
dinero,
para irse más lejos de mí.

Queriéndola de verdad
como la quiero
bregaré de sol a sol
con frenesí.
Y vaciaré mis bolsillos
para mandarle dinero,
dinero,
para irse más lejos de mí.

Uno por uno,
cada billete
que ganaré,
devotamente
por las dos caras
lo besaré
y así cuando le lleguen
noticias mías
se juntarán mis besos de amor
con sus besos de alegría.

Ay, dinero, dinero, dinero
dinero vil metal...
Mensajes de amor de curso legal.

Queriéndola de verdad
como la quiero
cuanto más dinero mande, más
se alejará de aquí.
¿Que tal si voy a buscarla
disfrazado de dinero,
dinero,
y los dos juntos huimos de mí...?

Dinero, dinero, dinero
dinero, vil metal...
Mensajes de amor de curso legal.

Joan Manuel Serrat 

jueves, 25 de agosto de 2011

Luna Llena



Afuera, la tormenta parecía haber terminado.
Las tormentas suelen irrumpir, alborotar y después desaparecer para dejar las huellas de su paso.

Así sentía su corazón: alborotado. Pero sabía que esa tormenta, la interna, tardaría mucho en desaparecer. Mucho más que aquella que veía alejarse a través de la ventana.

Las cargadas nubes se iban abriendo y, detrás de ellas, podía verse un cielo estrellado.

Se acercó al ventanal, y aunque la noche era muy fría, salió a la pequeña terraza que daba al jardín.

La luna llena siempre le había causado una emoción especial. Tan cercana, tan silenciosa. Convirtiéndose en testigo y cómplice; y al mismo tiempo, exhibiendo su magnética luminosidad. 
        
Con el corazón alborotado estaba. Esa mezcla de inquietud, ansiedad, ilusión, miedo, desconcierto; tal vez más sensaciones que no lograba distinguir. Todo junto y desordenado.
 Y la gran pregunta: ¿De dónde provienen? ¿De mí?

Otra vez la luna invitando a creer en la belleza. En que de verdad hay un sentido, una razón para todo esto.

Y una vez más, la certeza. Esa que duraba solo un instante, y que aparecía en los momentos más intensos.

La certeza de que es posible despertar el paraíso dormido...

PAULA DI CROCE