jueves, 25 de agosto de 2011

Luna Llena



Afuera, la tormenta parecía haber terminado.
Las tormentas suelen irrumpir, alborotar y después desaparecer para dejar las huellas de su paso.

Así sentía su corazón: alborotado. Pero sabía que esa tormenta, la interna, tardaría mucho en desaparecer. Mucho más que aquella que veía alejarse a través de la ventana.

Las cargadas nubes se iban abriendo y, detrás de ellas, podía verse un cielo estrellado.

Se acercó al ventanal, y aunque la noche era muy fría, salió a la pequeña terraza que daba al jardín.

La luna llena siempre le había causado una emoción especial. Tan cercana, tan silenciosa. Convirtiéndose en testigo y cómplice; y al mismo tiempo, exhibiendo su magnética luminosidad. 
        
Con el corazón alborotado estaba. Esa mezcla de inquietud, ansiedad, ilusión, miedo, desconcierto; tal vez más sensaciones que no lograba distinguir. Todo junto y desordenado.
 Y la gran pregunta: ¿De dónde provienen? ¿De mí?

Otra vez la luna invitando a creer en la belleza. En que de verdad hay un sentido, una razón para todo esto.

Y una vez más, la certeza. Esa que duraba solo un instante, y que aparecía en los momentos más intensos.

La certeza de que es posible despertar el paraíso dormido...

PAULA DI CROCE

domingo, 31 de julio de 2011

Favoritos: QUIERO CANTARTE UN BESO

Una nueva sección, una nueva puerta que se abre. 
Y una nueva oportunidad para conocer y difundir a diferentes artistas. 
En este caso, la poesía de Silvio Rodríguez, favorito de Paula Di Croce:
 
  
Quiero cantarte un beso
Más todo se confunde
entre un millón de huesos
y derrumbes
así que el beso huye
con ojos de reproche
mientras la sangre fluye
por las noches
 
La muerte se ha regado
por toda la pradera
a aquel que la ha sembrado
¿Qué le espera?
dicen que el responsable
nunca ha gastado cuernos
sino un traje impecable
en los infiernos
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
La esfera agonizando
todos los días explota
y nadie está mirando
que está rota
35 mil niños
mataron ese día
la tele no hizo un guiño todavía
 
Y vuelve la necesidad de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Grandes ilusionistas
con hazañas de alarde
dicen que son altruistas
los cobarde
mientras el poderoso
más ordena y más traga
y el pequeño ripioso
siempre paga
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Creí que nadie estaba
que nada respondía
pero el amor velaba todavía
y el viejo centinela
en medio del desierto
prendió infinitas velas
por los muertos
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
 
Y vuelve la necesidad
de repasarme dónde estoy
si existe o no la humanidad
y si se ha visto hoy
y si se ha visto hoy
 
 
quiero cantarte un beso
más todo se confunde
entre un millón de huesos y derrumbes
así que el beso huye
con ojos de reproche
mientras la sangre fluye por las noches
 
La muerte se ha regado
por toda la pradera
a aquel que la ha sembrado
¿qué le espera?
 
Dicen que el responsable
nunca ha gastado cuernos
solo un traje impecable
en los infiernos
 
Silvio Rodríguez
 

viernes, 15 de julio de 2011

La muerte estaba ahí

La muerte estaba ahí. Escalofriantemente cerca como para que nos viéramos y cruzáramos miradas, pero por suerte, suficientemente lejos para sentir su presencia sin alarmarme del todo. Había aparecido ya hacía dos días, y no había lugar en el que no la viera detrás de alguna puerta o entre medio de la multitud.
La verdad es que no tiene el aspecto que cualquiera esperaría encontrar al verla. No lleva capa ni capucha negra, ni tiene la guadaña en la mano. Sino que uno puede percibir su condición de una manera muy sencilla. La muerte te dice que es ella al mirarte. Puede ser un chico, una mujer o un anciano. Puede ser cualquiera. Pero te das cuenta. Te interpela de una manera de la que no hay forma de escapar. No podés hacerte el tonto.
Al principio no lo tomé como un problema. O mejor dicho, no pensé que fuese un problema. Con menos de 30 años no podría pasarme nada. Comencé a imaginar mi propio final, pero lo hacía como un juego. Imaginaba cayéndome de las escaleras, o siendo asaltado y asesinado; y hasta llegué a pensar en un probable suicidio. Pero no, eso no era para mí. En realidad todo era para dejar de pensar en la muerte. Hasta que la ficha me cayó de una vez por todas, y en ese instante, la cabeza estalló. Ahí no pude dejar de pensar en mi muerte. En la muerte real, para siempre.
Entonces la encaré. Fui decidido y le pregunté qué necesitaba. Por qué me miraba, y  cuándo sería mi fecha. Y el verdadero problema apareció en ese instante. La muerte venía a informarme que, en primera medida, no me iba a morir, sino que viviría el resto de los días de la humanidad venidera. Sería inmortal. Pero también, y lo peor viene acá, había sido seleccionado para ser su nuevo empleado. Ser uno más en el batallón de los que van en busca de futuros decesos, ser uno más de los que buscan la muerte ajena.
Y aquí estamos, yo contándote mi historia, y tú, demasiado atento.
Pasemos a lo realmente importante…

Autor: CÉSAR EDERY
Correctora de textos: PAULA DI CROCE

martes, 7 de junio de 2011

Extracciones EL PRINCIPITO



EL PRINCIPITO (1943) de Antoine de Saint-Exupéry
Disfrazado de libro para niños, El Principito esconde grandes pensamientos sobre la filosofía y el género humano en sus relaciones. Este clásico de la literatura infantil, bien apreciado por los adultos, contiene alegorías y metáforas sobre la amistad, el amor, los valores y el sentido de la vida; dejando a los lectores el sentimiento de felicidad y melancolía al mismo tiempo. Aquí, algunas extracciones de la importante obra de Saint-Exupéry:
  •       “Dibujé entonces el interior (...) a fin de que las personas grandes pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones (...) las personas grandes nunca comprenden por sí solas.”
  •   “Cuando el misterio es demasiado impresionante no es posible desobedecer.”
  •     “El astrónomo hizo, entonces, una gran demostración (...) pero nadie le creyó por culpa de su vestido. Las personas grandes son así.”
  •      “Aprendí bien pronto a conocer mejor esta flor. Siempre había habido en el planeta del Principito flores muy simples (...) El Principito observó el crecimiento de un enorme capullo y tenía el convencimiento de que habría de salir de allí una aparición milagrosa (...) Elegía con cuidado sus colores, se vestía lentamente y se ajustaba uno a uno sus pétalos (...) quería aparecer en todo el esplendor de su belleza. ¡Ah, era muy coqueta aquella flor!”. 
  • “Humillada por haberse dejado sorprender inventando una mentira tan ingenua, tosió dos o tres veces para atraerse la simpatía del Principito (...) De esta manera el Principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, había llegado a dudar de ella (...) Yo no debía hacerle caso (...) nunca hay que hacer caso a las flores, basta con mirarlas y olerlas (...) jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla”.
  •       “Sí, yo te quiero —le dijo la flor—, ha sido culpa mía que tú no lo sepas; pero eso no tiene importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz...”
  •      “Es preciso que soporte 2 o 3 orugas si quiero conocer a las mariposas.”
  •      “¡Ah! He aquí un súbdito -exclamó el rey cuando vio al principito. Y el principito se preguntó: ¿Cómo puede reconocerme si nunca me ha visto antes? No sabía que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos...”
  •       “Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer -replicó el rey-. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón.”
  •      “Te juzgarás a ti mismo. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo, eres un verdadero sabio.”
  •      “¡Ah! ¡Ah! He aquí la visita de un admirador -exclamó desde lejos el vanidoso-. Los vanidosos no oyen sino alabanzas.”
  •       “-¿Por qué bébes? Preguntó el Principito
        -Para olvidar que tengo vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza-
        -¿Vergüenza de qué? Averigüó el Principito que deseaba socorrerle
       -¡Vergüenza de beber! -terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.”            
  •      “-¿Y para qué te sirve poseer las estrellas?
       -Me sirve para ser rico -dijo el hombre de negocios-.
       -¿Y para que te sirve ser rico?
       -Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra.
       -Éste, se dijo a sí mismo el Principito, razona un poco como el ebrio.”
  •      "-¿Dónde están los hombres? -prosiguió al fin el Principito-. Se está un poco solo en el desierto
       -Con los hombres también se está solo -dijo la serpiente.”
  •       “-¿Qué significa 'domesticar'?
       -Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro. Significa 'crear lazos'. Para mí no eres todavía más que un muchachito (...) No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo.
    -Empiezo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que me ha domesticado.”
  •      “Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder (...) El tuyo me llamará fuera de la madriguera (...) ¿Ves allá los campos de trigo?... Tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti.”
  •       “Así el Principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
       -¡Ah!... - dijo el zorro-. Voy a llorar
       -No ganas nada -dijo el Principito-.
       -Gano -dijo el zorro- , por el color del trigo...”
  •       “Ve y mira nuevamente las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo -dijo el zorro- (...) no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”
 

    martes, 19 de abril de 2011

    Ayer, hoy y mañana



    Hasta ayer, todo era maravilloso.
    Cada vez que te miraba,
    sonreías con una dulzura singular.
    Pero yo prefería acallar mis impulsos.

    Hasta ayer, nuestras voces se entrelazaban
    en una danza perfectamente coordinada;
    en donde cada palabra era un mundo único.
    Pero yo censuraba mis emociones.

    Hasta ayer, tu piel rozaba la mía,
    tu mano me envolvía y me protegía;
    y todo era bello y natural.
    Pero yo esquivaba con ímpetu mis deseos.

    Hasta ayer, la noche y el día eran uno;
    como vos y como yo, como nuestra amistad;
    en donde la confianza era total.
    Pero yo no dejaba nada librado al azar.

    Hoy no dejo de pensar en vos,
    pero es diferente a cualquier otro día,
    porque el nudo en la garganta y la piedra en el estómago
    intentan, en vano, calzarse el disfraz del temor.

    Pero hoy estoy viendo el ayer,
    y puedo hablar de ése pasado.
    Porque al pararme aquí, puedo ver el mañana.
    Y me sonríe, y yo sonrío

    Y ése intento de negación y ocultamiento
    Que hoy esperaba ahuyentar y espantar mis emociones;
    Esta vez fallará, y lo hará para siempre,
    porque hoy no es cualquier día.

    Mañana haré lo que hoy evito, pero anhelo.
    Mañana buscaré lo que adrede ayer olvidaba
    Mañana no será como ayer ni como hoy,
    Sino que será el futuro, será un mañana

    Mañana enfrentaré todos mis miedos
    y no bajaré en ningún momento la mirada.
    Mañana juntaré valor dejando a un lado el temor,
    y al tomar tu mano te diré: Te amo.
    CÉSAR EDERY

    sábado, 12 de marzo de 2011

    Extracciones LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA


    LAS VENAS ABIERTAS  DE AMÉRICA LATINA (1971) de Eduardo Galeano

    Un libro imprescindible para entender porqué los latinos estamos como estamos. A 40 años de su publicación, las observaciones y datos de Galeano siguen vigentes hoy en día. Aquí algunos fragmentos destacables de esta obra que nos hace abrir los ojos, conocer y entender:

    •          “Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones…  la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva… con destino a los países ricos que ganan, consumiéndolos, mucho más de los que América Latina gana produciéndolos. Son muchos más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores… “
    •         “… Cuánto más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios.”
    •          “Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial.”
    •          “La lluvia que irriga a los centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –dominantes hacia dentro, dominadas desde afuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.”
    • ·        “La fuerza del conjunto del sistema imperialista descansa en la necesaria desigualdad de las partes que lo forman…”
    • ·        “…nuestras clases dominantes no tienen el menor interés en averiguar si el patriotismo podría resultar más rentable que la traición o si la mendicidad es la única forma posible de la política internacional. Se hipoteca la soberanía porque ‘no hay otro camino’…”
    •          “El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo,… y sin trabajo en la ciudad: el sistema vomita hombres.”
    •          “Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados.”
    •          “…la impunidad es todavía posible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial, pero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace lo posible por suprimir a los comensales.”
    •          “… sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva universal cumple una función bien definida: se propone justificar la muy desigual distribución de la renta entre los países y entre las clases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el resultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de la furia de las masas en movimiento y rebelión.”
    •          “En cierto modo, la derecha tiene razón cuando se identifica a si misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transforma en una caja de sorpresas, el conservador grita, con toda razón: ‘Me han traicionado’…”
    •          “Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina fueron empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los desiertos, a medida que se extendía la frontera de la civilización dominante. Los indios han padecido y padecen –síntesis del drama de toda América Latina- la maldición de su propia riqueza.”
    •          “Violencia y enfermedad, avanzadas de la civilización: el contacto con el hombre blanco continúa siendo, para el indígena, el contacto con la muerte.”

    •   “La sociedad indígena de nuestros días no existe en el vacío, fuera del marco general de la economía latinoamericana. Es verdad que hay tribus todavía encerradas en la selva amazónica y comunidades aisladas del mundo en el altiplano andino y en otras regiones, pero por lo general los indígenas están incorporados al sistema de producción y al mercado de consumo, aunque sea en forma indirecta. Participan, como víctimas, de un orden económico y social donde desempeñan el duro papel de los más explotados entre los explotados.” 

    jueves, 27 de enero de 2011

    El dolor es el adiós


    Las lágrimas de ella
    se mezclan con las de él.
    Ella lo abraza bien fuerte
    pensando en su frágil corazón.

    El desahoga su alma,
    pero se siente más sólo que nunca.
    Ya nada será igual
    y lo que era todo, ahora es nada.

    Sus sentidos siguen ausentes,
    y su mente flota sin destino.
    Ella ha perdido a su amor.
    El siente que perdió el amor.

    Ningún beso ni palabra alguna
    podrán siquiera sanar su corazón.
    El dolor está en sus ojos,
    y saben… el dolor es el adiós.


    CÉSAR EDERY

    sábado, 25 de diciembre de 2010

    Un Cortázar Fantástico


    Introducción


    Si vamos a intentar hablar del género Fantástico, digamos en principio que una de sus mayores virtudes es la de arrebatarle al lector esa seguridad, esa comodidad tan abc, tan después del 1 y el 2, seguro viene el 3. Y Julio Cortázar sería uno de los abanderados del género, pero con un estilo puramente propio, porque además de contarnos las cosas más sencillas en formato Fantasy, lo hace de manera totalmente creíble. En cualquiera de los tres cuentos que analizaremos: Axolotl, Casa tomada y La puerta condenada; el lector ingresa en la trama, la imagina; y cuando ese supuesto realismo es cruzado por algo que no lo es tanto, la incomodidad se siente, pero es realmente satisfactoria.
    Incertidumbre y vacilación
    “…empezó a sospechar que aquello era una farsa, un juego ridículo y monstruoso que no alcanzaba a explicarse.” 
    JULIO CORTÁZAR, La puerta condenada
    Una de las características del género fantástico es la de provocar algún tipo de duda y/o confusión en el lector, cuando éste intenta discernir el transcurrir del relato. Las cosas no necesariamente deben ser claras y concisas; es más, mientras exista cierta ambigüedad tensionante, lo que se cuente tendrá otro valor. Y aquí tenemos el caso de Axolotl, en donde el personaje, a lo largo de sus palabras, nos da pequeñas pautas de su experiencia:
    “…yo pensaba mucho en los axolotl (…) Ahora soy un axolotl (…) se amontonaban en el mezquino y angosto (sólo yo puedo saber cuán angosto y mezquino) piso de piedra y musgo del acuario (…) la parte más sensible de nuestro cuerpo (…) Es que nos gusta movernos mucho (…) apenas avanzamos un poco nos damos con la cola o la cabeza de otro de nosotros…”[1]
    Al respecto de este punto, Rosemary Jackson (1981) afirma:
     El lector queda indeciso, y nunca llega a saber si era verdad o no lo que se dijo en nombre de una experiencia “verdadera”. La voz narrativa es la de un “yo” desconcertado/desconcertante, colocado en el centro del relato. (p. 27)[2]
    Si hasta aquí habíamos enfocado en la incertidumbre del lector frente al texto, veamos como esta duda es compartida con el personaje en otro cuento de Cortázar, siguiendo la segunda de las condiciones de vacilación de Todorov (requeridas por el fantástico), según Jackson (1981), en donde “…esta vacilación puede también ser sentida por un personaje; de este modo, el papel del lector está confiado a un personaje (…) la vacilación está representada, se convierte en uno de los temas de la obra.” (p.25). En La puerta condenada, el personaje ingresa en un espiral de confusión y descreimiento en varios pasajes, en primera instancia:
     “…cuando lo despertó una sensación de incomodidad, como si algo ya hubiera ocurrido, algo molesto e irritante (…) Entonces oyó en la pieza de al lado el llanto de un niño (…) Pero después pensó en lo otro (…) El sonido se oía a través de la puerta condenada”.
    Luego, en segunda instancia, al reprocharle al gerente del hotel, y al recibir la negativa en formato “Usted se habrá confundido”, aparece la duda: “Petrone vaciló antes de hablar. O el otro mentía estúpidamente, o la acústica del hotel le jugaba una mala pasada (…) –Habré soñado- dijo, molesto por tener que decir eso, o cualquier cosa”.
    Por último, al volver a escuchar el llanto,
    “los pensó a los dos, a la mujer y al chico, se dio cuenta de que no creía en ellos, de que absurdamente no creía que el gerente le hubiera mentido (…) como si la afirmación del hotelero fuese más cierta que esa realidad que estaba escuchando”[3].
    Entonces en éste punto encontramos una de las patas fundamentales del Fantasy, según el texto de Jackson (1981), en donde “…el protagonista no puede entender lo que está pasando, y esta confusión se extiende hacia afuera para afectar al lector de la misma manera”, en palabras de Todorov, quien a su vez “insiste en que esta inserción o inscripción sistemática de la vacilación es la que define lo fantástico”.[4]


    Cosas sin nombre
    “Aparte de eso todo estaba callado en la casa.”
    JULIO CORTÁZAR, Casa tomada
    Una segunda característica que aparece en los diferentes cuentos analizados, es la presentación de situaciones en donde lo extraño o irreal no tiene nombre, no se lo clasifica, “…hay una percepción de algo innombrable: el “El”, el “Eso”, la “cosa”, el “algo”, que no puede articularse, excepto a través de la sugestión e implicación.”[5] En La puerta condenada, aparecen algunos ejemplos: “…algo molesto e irritante (…) después pensó en lo otro (…) Eso se quejaba en la noche (…) empezó a sospechar que aquello era…”. [6] En Casa tomada se hace referencia a ruidos, sonidos y murmullos, sin dejar en claro en ningún momento quién o qué es lo que los genera, pero en un momento el personaje masculino hace referencia con esta frase: “Aparte de eso todo estaba callado en la casa”[7].
    Esta no-significación en donde se adentran los textos de Cortázar se llena de oscuridad, de incertidumbre, de intriga; en donde el fin último es crear cierta expectativa en el lector.
    Tan ambiguo, tan real
    “Ahora soy definitivamente un axolotl, y si pienso como un hombre es sólo porque todo axolotl piensa como un hombre...”
    JULIO CORTÁZAR, Axolotl
    De los tres cuentos analizados, Axolotl es el único que cumple la característica de la transformación, otro de los puntales del género fantástico. En el texto de Jackson (1981), vemos la apreciación de Todorov al respecto de la relación del “yo” en éste sentido:
    “…en torno de la relación del individuo con el mundo, la estructuración de ese mundo a través del yo, la conciencia que ve (con el ojo), percibe, interpreta y coloca en relación con el mundo de objetos (…) esta relación es difícil: nunca se puede confiar en la visión, los sentidos resultan engañosos (…) la idea de la multiplicidad ya no es una metáfora sino que se realiza literalmente, el yo se convierte en yoes (…) mentalmente somos varias personas, y así nos volvemos físicamente (…) desaparece el límite entre sujeto y objeto, las cosas se deslizan unas dentro de otras…” (p. 47 – 48)[8]
    Y la ejemplificación en Axolotl queda en evidencia:
    “…observando su inmovilidad, sus oscuros movimientos. Ahora soy un axolotl (…) la parte más sensible de nuestro cuerpo (…) no nos gusta movernos mucho (…) antes de esto, antes de ser un axolotl (…) Sufrían, cada fibra de mi cuerpo alcanzaba ese sufrimiento amordazado (..) Sin transición, sin sorpresa, (…) en vez del axolotl vi mi cara (…) yo era un axolotl y estaba en mi mundo (…) enterrado vivo en un axolotl…”[9]


    El otro lado
    “…vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble…”
    JULIO CORTÁZAR, Casa tomada
    Una herramienta muy utilizada en el Fantasy es la focalización en elementos que separen el mundo real y el oscuro, “…espejos, retratos, puertas, aperturas que se abren a regiones diferentes de las que se encuentran en los espacios de los conocido y familiar.”[10] Veamos algunos ejemplos al respecto en Casa tomada:
    “…un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte (…) más allá empezaba el otro lado de la casa (…) casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble (…) escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble…”[11].
    En La puerta condenada distinguimos:
    “Era un armario ya viejo, y lo habían adosado a una puerta que daba a la habitación contigua (…) una puerta condenada, a veces a la vista pero casi siempre con un ropero (…) una cierta ambigüedad (…) dándole una vida que todavía estaba presente en su madera tan distinta de las paredes (…) el sonido se oía a través de la puerta condenada…”[12]
    Y en Axolotl:
    “…detenerme aquella primera mañana ante el cristal (…) los axolotl se amontonaban (…) la mayoría apoyaba la cabeza contra el cristal (…) Pegando mi cara al vidrio buscaba ver mejor (…) Era inútil golpear con el dedo en el cristal (…) sin embargo estaban cerca. Lo supe antes de esto, antes de ser un axolotl (…) seguían mirándome, inmóviles (…) eran como testigos de algo, y a veces como horribles jueces (…) Mi cara estaba pegada al vidrio del acuario (…) Veía muy de cerca la cara de un axolotl (…) Sin transición, vi mi cara contra el vidrio, en vez del axolotl vi mi cara contra el vidrio, la vi fuera del acuario, la vi del otro lado del vidrio…”[13]


    Una realidad que (no) incomoda
    “Ellos y yo sabíamos. Por eso no hubo nada de extraño en lo que ocurrió.”
    JULIO CORTÁZAR, Axolotl
    En el texto de Jackson (1981), detectamos algunos conceptos de Dostoievski sobre el fantástico y su relación con lo creíble y la realidad:
    “…el verdadero fantasy no debe romper la vacilación que el lector experimenta al interpretar los sucesos. Los relatos que resultan demasiado increíbles para ser presentados como ‘reales’ rompen esta convención (…) Lo fantástico debe estar tan cerca de lo real que uno casi tiene que creerlo”. (p. 25)[14].
    Y Julio Cortázar lo traslada a su cuento Axolotl de manera magnífica, tomando como normales, acciones y sucesos totalmente irreales:
    “No hay nada extraño en esto, porque desde un primer momento comprendí que estábamos vinculados (…) Lo supe antes de esto, antes de ser un axolotl (…) sé que no hubo nada extraño, que eso tenía que ocurrir (…) Sólo una cosa era extraña: seguir pensando como antes, saber…”



    Conclusión


    El fantástico, a diferencia de otros géneros que podrían llegar a estar emparentados a él (como la narrativa maravillosa o las novelas realistas), “…es un modo de escritura que introduce un diálogo con lo ‘real’ e incorpora ese diálogo como parte de su estructura esencial”, transitando zonas oscuras y extrañas, que derraman ambigüedad, vacilación e incertidumbre. Por otra parte, se encuentra “…entre lo maravilloso y lo mimético, tomando prestado la extravagancia de uno y la mediocridad del otro…”.[15]
    Entonces, tendría sabor a poco afirmar que Julio Cortázar abordó de manera excelente el género fantástico. Por eso, no olvidemos que Cortázar fue real, y aún hoy en día, es maravilloso.



    [1] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [2] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [3] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [4] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [5] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, Pág. 37
    [6] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [7] Cortázar, J. (1951). Bestiario.  Casa tomada, Ed. Alfaguara.
    [8] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [9] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [10] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, Pág. 41
    [11] Cortázar, J. (1951). Bestiario.  Casa tomada, Ed. Alfaguara.
    [12] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [13] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [14] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora.
    [15] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, pág. 32 y 33