martes, 7 de junio de 2011

Extracciones EL PRINCIPITO



EL PRINCIPITO (1943) de Antoine de Saint-Exupéry
Disfrazado de libro para niños, El Principito esconde grandes pensamientos sobre la filosofía y el género humano en sus relaciones. Este clásico de la literatura infantil, bien apreciado por los adultos, contiene alegorías y metáforas sobre la amistad, el amor, los valores y el sentido de la vida; dejando a los lectores el sentimiento de felicidad y melancolía al mismo tiempo. Aquí, algunas extracciones de la importante obra de Saint-Exupéry:
  •       “Dibujé entonces el interior (...) a fin de que las personas grandes pudiesen comprender. Siempre necesitan explicaciones (...) las personas grandes nunca comprenden por sí solas.”
  •   “Cuando el misterio es demasiado impresionante no es posible desobedecer.”
  •     “El astrónomo hizo, entonces, una gran demostración (...) pero nadie le creyó por culpa de su vestido. Las personas grandes son así.”
  •      “Aprendí bien pronto a conocer mejor esta flor. Siempre había habido en el planeta del Principito flores muy simples (...) El Principito observó el crecimiento de un enorme capullo y tenía el convencimiento de que habría de salir de allí una aparición milagrosa (...) Elegía con cuidado sus colores, se vestía lentamente y se ajustaba uno a uno sus pétalos (...) quería aparecer en todo el esplendor de su belleza. ¡Ah, era muy coqueta aquella flor!”. 
  • “Humillada por haberse dejado sorprender inventando una mentira tan ingenua, tosió dos o tres veces para atraerse la simpatía del Principito (...) De esta manera el Principito, a pesar de la buena voluntad de su amor, había llegado a dudar de ella (...) Yo no debía hacerle caso (...) nunca hay que hacer caso a las flores, basta con mirarlas y olerlas (...) jamás debí huir de allí! ¡No supe adivinar la ternura que ocultaban sus pobres astucias! ¡Son tan contradictorias las flores! Pero yo era demasiado joven para saber amarla”.
  •       “Sí, yo te quiero —le dijo la flor—, ha sido culpa mía que tú no lo sepas; pero eso no tiene importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Trata de ser feliz...”
  •      “Es preciso que soporte 2 o 3 orugas si quiero conocer a las mariposas.”
  •      “¡Ah! He aquí un súbdito -exclamó el rey cuando vio al principito. Y el principito se preguntó: ¿Cómo puede reconocerme si nunca me ha visto antes? No sabía que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos...”
  •       “Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer -replicó el rey-. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón.”
  •      “Te juzgarás a ti mismo. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo, eres un verdadero sabio.”
  •      “¡Ah! ¡Ah! He aquí la visita de un admirador -exclamó desde lejos el vanidoso-. Los vanidosos no oyen sino alabanzas.”
  •       “-¿Por qué bébes? Preguntó el Principito
        -Para olvidar que tengo vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza-
        -¿Vergüenza de qué? Averigüó el Principito que deseaba socorrerle
       -¡Vergüenza de beber! -terminó el bebedor, que se encerró definitivamente en el silencio.”            
  •      “-¿Y para qué te sirve poseer las estrellas?
       -Me sirve para ser rico -dijo el hombre de negocios-.
       -¿Y para que te sirve ser rico?
       -Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra.
       -Éste, se dijo a sí mismo el Principito, razona un poco como el ebrio.”
  •      "-¿Dónde están los hombres? -prosiguió al fin el Principito-. Se está un poco solo en el desierto
       -Con los hombres también se está solo -dijo la serpiente.”
  •       “-¿Qué significa 'domesticar'?
       -Es una cosa demasiado olvidada -dijo el zorro. Significa 'crear lazos'. Para mí no eres todavía más que un muchachito (...) No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo.
    -Empiezo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que me ha domesticado.”
  •      “Si me domesticas, mi vida se llenará de sol. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los otros. Los otros pasos me hacen esconder (...) El tuyo me llamará fuera de la madriguera (...) ¿Ves allá los campos de trigo?... Tú tienes cabellos color de oro. Cuando me hayas domesticado, ¡será maravilloso! El trigo dorado será un recuerdo de ti.”
  •       “Así el Principito domesticó al zorro. Y cuando se acercó la hora de la partida:
       -¡Ah!... - dijo el zorro-. Voy a llorar
       -No ganas nada -dijo el Principito-.
       -Gano -dijo el zorro- , por el color del trigo...”
  •       “Ve y mira nuevamente las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo -dijo el zorro- (...) no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.”
 

    martes, 19 de abril de 2011

    Ayer, hoy y mañana



    Hasta ayer, todo era maravilloso.
    Cada vez que te miraba,
    sonreías con una dulzura singular.
    Pero yo prefería acallar mis impulsos.

    Hasta ayer, nuestras voces se entrelazaban
    en una danza perfectamente coordinada;
    en donde cada palabra era un mundo único.
    Pero yo censuraba mis emociones.

    Hasta ayer, tu piel rozaba la mía,
    tu mano me envolvía y me protegía;
    y todo era bello y natural.
    Pero yo esquivaba con ímpetu mis deseos.

    Hasta ayer, la noche y el día eran uno;
    como vos y como yo, como nuestra amistad;
    en donde la confianza era total.
    Pero yo no dejaba nada librado al azar.

    Hoy no dejo de pensar en vos,
    pero es diferente a cualquier otro día,
    porque el nudo en la garganta y la piedra en el estómago
    intentan, en vano, calzarse el disfraz del temor.

    Pero hoy estoy viendo el ayer,
    y puedo hablar de ése pasado.
    Porque al pararme aquí, puedo ver el mañana.
    Y me sonríe, y yo sonrío

    Y ése intento de negación y ocultamiento
    Que hoy esperaba ahuyentar y espantar mis emociones;
    Esta vez fallará, y lo hará para siempre,
    porque hoy no es cualquier día.

    Mañana haré lo que hoy evito, pero anhelo.
    Mañana buscaré lo que adrede ayer olvidaba
    Mañana no será como ayer ni como hoy,
    Sino que será el futuro, será un mañana

    Mañana enfrentaré todos mis miedos
    y no bajaré en ningún momento la mirada.
    Mañana juntaré valor dejando a un lado el temor,
    y al tomar tu mano te diré: Te amo.
    CÉSAR EDERY

    sábado, 12 de marzo de 2011

    Extracciones LAS VENAS ABIERTAS DE AMÉRICA LATINA


    LAS VENAS ABIERTAS  DE AMÉRICA LATINA (1971) de Eduardo Galeano

    Un libro imprescindible para entender porqué los latinos estamos como estamos. A 40 años de su publicación, las observaciones y datos de Galeano siguen vigentes hoy en día. Aquí algunos fragmentos destacables de esta obra que nos hace abrir los ojos, conocer y entender:

    •          “Pasaron los siglos y América Latina perfeccionó sus funciones…  la región sigue trabajando de sirvienta. Continúa existiendo al servicio de las necesidades ajenas, como fuente y reserva… con destino a los países ricos que ganan, consumiéndolos, mucho más de los que América Latina gana produciéndolos. Son muchos más altos los impuestos que cobran los compradores que los precios que reciben los vendedores… “
    •         “… Cuánto más libertad se otorga a los negocios, más cárceles se hace necesario construir para quienes padecen los negocios.”
    •          “Para quienes conciben la historia como una competencia, el atraso y la miseria de América Latina no son otra cosa que el resultado de su fracaso. Perdimos; otros ganaron. Pero ocurre que quienes ganaron, ganaron gracias a que nosotros perdimos: la historia del subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia del desarrollo del capitalismo mundial.”
    •          “La lluvia que irriga a los centros del poder imperialista ahoga los vastos suburbios del sistema. Del mismo modo, y simétricamente, el bienestar de nuestras clases dominantes –dominantes hacia dentro, dominadas desde afuera- es la maldición de nuestras multitudes condenadas a una vida de bestias de carga.”
    • ·        “La fuerza del conjunto del sistema imperialista descansa en la necesaria desigualdad de las partes que lo forman…”
    • ·        “…nuestras clases dominantes no tienen el menor interés en averiguar si el patriotismo podría resultar más rentable que la traición o si la mendicidad es la única forma posible de la política internacional. Se hipoteca la soberanía porque ‘no hay otro camino’…”
    •          “El sistema no ha previsto esta pequeña molestia: lo que sobra es gente. Y la gente se reproduce. Se hace el amor con entusiasmo y sin precauciones. Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo,… y sin trabajo en la ciudad: el sistema vomita hombres.”
    •          “Son secretas las matanzas de la miseria en América Latina; cada año estallan, silenciosamente, sin estrépito alguno, tres bombas de Hiroshima sobre estos pueblos que tienen la costumbre de sufrir con los dientes apretados.”
    •          “…la impunidad es todavía posible, porque los pobres no pueden desencadenar la guerra mundial, pero el Imperio se preocupa: incapaz de multiplicar los panes, hace lo posible por suprimir a los comensales.”
    •          “… sin embargo, en nuestros tiempos, toda esta ofensiva universal cumple una función bien definida: se propone justificar la muy desigual distribución de la renta entre los países y entre las clases sociales, convencer a los pobres de que la pobreza es el resultado de los hijos que no se evitan y poner un dique al avance de la furia de las masas en movimiento y rebelión.”
    •          “En cierto modo, la derecha tiene razón cuando se identifica a si misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta. Si el futuro se transforma en una caja de sorpresas, el conservador grita, con toda razón: ‘Me han traicionado’…”
    •          “Desterrados en su propia tierra, condenados al éxodo eterno, los indígenas de América Latina fueron empujados hacia las zonas más pobres, las montañas áridas o el fondo de los desiertos, a medida que se extendía la frontera de la civilización dominante. Los indios han padecido y padecen –síntesis del drama de toda América Latina- la maldición de su propia riqueza.”
    •          “Violencia y enfermedad, avanzadas de la civilización: el contacto con el hombre blanco continúa siendo, para el indígena, el contacto con la muerte.”

    •   “La sociedad indígena de nuestros días no existe en el vacío, fuera del marco general de la economía latinoamericana. Es verdad que hay tribus todavía encerradas en la selva amazónica y comunidades aisladas del mundo en el altiplano andino y en otras regiones, pero por lo general los indígenas están incorporados al sistema de producción y al mercado de consumo, aunque sea en forma indirecta. Participan, como víctimas, de un orden económico y social donde desempeñan el duro papel de los más explotados entre los explotados.” 

    jueves, 27 de enero de 2011

    El dolor es el adiós


    Las lágrimas de ella
    se mezclan con las de él.
    Ella lo abraza bien fuerte
    pensando en su frágil corazón.

    El desahoga su alma,
    pero se siente más sólo que nunca.
    Ya nada será igual
    y lo que era todo, ahora es nada.

    Sus sentidos siguen ausentes,
    y su mente flota sin destino.
    Ella ha perdido a su amor.
    El siente que perdió el amor.

    Ningún beso ni palabra alguna
    podrán siquiera sanar su corazón.
    El dolor está en sus ojos,
    y saben… el dolor es el adiós.


    CÉSAR EDERY

    sábado, 25 de diciembre de 2010

    Un Cortázar Fantástico


    Introducción


    Si vamos a intentar hablar del género Fantástico, digamos en principio que una de sus mayores virtudes es la de arrebatarle al lector esa seguridad, esa comodidad tan abc, tan después del 1 y el 2, seguro viene el 3. Y Julio Cortázar sería uno de los abanderados del género, pero con un estilo puramente propio, porque además de contarnos las cosas más sencillas en formato Fantasy, lo hace de manera totalmente creíble. En cualquiera de los tres cuentos que analizaremos: Axolotl, Casa tomada y La puerta condenada; el lector ingresa en la trama, la imagina; y cuando ese supuesto realismo es cruzado por algo que no lo es tanto, la incomodidad se siente, pero es realmente satisfactoria.
    Incertidumbre y vacilación
    “…empezó a sospechar que aquello era una farsa, un juego ridículo y monstruoso que no alcanzaba a explicarse.” 
    JULIO CORTÁZAR, La puerta condenada
    Una de las características del género fantástico es la de provocar algún tipo de duda y/o confusión en el lector, cuando éste intenta discernir el transcurrir del relato. Las cosas no necesariamente deben ser claras y concisas; es más, mientras exista cierta ambigüedad tensionante, lo que se cuente tendrá otro valor. Y aquí tenemos el caso de Axolotl, en donde el personaje, a lo largo de sus palabras, nos da pequeñas pautas de su experiencia:
    “…yo pensaba mucho en los axolotl (…) Ahora soy un axolotl (…) se amontonaban en el mezquino y angosto (sólo yo puedo saber cuán angosto y mezquino) piso de piedra y musgo del acuario (…) la parte más sensible de nuestro cuerpo (…) Es que nos gusta movernos mucho (…) apenas avanzamos un poco nos damos con la cola o la cabeza de otro de nosotros…”[1]
    Al respecto de este punto, Rosemary Jackson (1981) afirma:
     El lector queda indeciso, y nunca llega a saber si era verdad o no lo que se dijo en nombre de una experiencia “verdadera”. La voz narrativa es la de un “yo” desconcertado/desconcertante, colocado en el centro del relato. (p. 27)[2]
    Si hasta aquí habíamos enfocado en la incertidumbre del lector frente al texto, veamos como esta duda es compartida con el personaje en otro cuento de Cortázar, siguiendo la segunda de las condiciones de vacilación de Todorov (requeridas por el fantástico), según Jackson (1981), en donde “…esta vacilación puede también ser sentida por un personaje; de este modo, el papel del lector está confiado a un personaje (…) la vacilación está representada, se convierte en uno de los temas de la obra.” (p.25). En La puerta condenada, el personaje ingresa en un espiral de confusión y descreimiento en varios pasajes, en primera instancia:
     “…cuando lo despertó una sensación de incomodidad, como si algo ya hubiera ocurrido, algo molesto e irritante (…) Entonces oyó en la pieza de al lado el llanto de un niño (…) Pero después pensó en lo otro (…) El sonido se oía a través de la puerta condenada”.
    Luego, en segunda instancia, al reprocharle al gerente del hotel, y al recibir la negativa en formato “Usted se habrá confundido”, aparece la duda: “Petrone vaciló antes de hablar. O el otro mentía estúpidamente, o la acústica del hotel le jugaba una mala pasada (…) –Habré soñado- dijo, molesto por tener que decir eso, o cualquier cosa”.
    Por último, al volver a escuchar el llanto,
    “los pensó a los dos, a la mujer y al chico, se dio cuenta de que no creía en ellos, de que absurdamente no creía que el gerente le hubiera mentido (…) como si la afirmación del hotelero fuese más cierta que esa realidad que estaba escuchando”[3].
    Entonces en éste punto encontramos una de las patas fundamentales del Fantasy, según el texto de Jackson (1981), en donde “…el protagonista no puede entender lo que está pasando, y esta confusión se extiende hacia afuera para afectar al lector de la misma manera”, en palabras de Todorov, quien a su vez “insiste en que esta inserción o inscripción sistemática de la vacilación es la que define lo fantástico”.[4]


    Cosas sin nombre
    “Aparte de eso todo estaba callado en la casa.”
    JULIO CORTÁZAR, Casa tomada
    Una segunda característica que aparece en los diferentes cuentos analizados, es la presentación de situaciones en donde lo extraño o irreal no tiene nombre, no se lo clasifica, “…hay una percepción de algo innombrable: el “El”, el “Eso”, la “cosa”, el “algo”, que no puede articularse, excepto a través de la sugestión e implicación.”[5] En La puerta condenada, aparecen algunos ejemplos: “…algo molesto e irritante (…) después pensó en lo otro (…) Eso se quejaba en la noche (…) empezó a sospechar que aquello era…”. [6] En Casa tomada se hace referencia a ruidos, sonidos y murmullos, sin dejar en claro en ningún momento quién o qué es lo que los genera, pero en un momento el personaje masculino hace referencia con esta frase: “Aparte de eso todo estaba callado en la casa”[7].
    Esta no-significación en donde se adentran los textos de Cortázar se llena de oscuridad, de incertidumbre, de intriga; en donde el fin último es crear cierta expectativa en el lector.
    Tan ambiguo, tan real
    “Ahora soy definitivamente un axolotl, y si pienso como un hombre es sólo porque todo axolotl piensa como un hombre...”
    JULIO CORTÁZAR, Axolotl
    De los tres cuentos analizados, Axolotl es el único que cumple la característica de la transformación, otro de los puntales del género fantástico. En el texto de Jackson (1981), vemos la apreciación de Todorov al respecto de la relación del “yo” en éste sentido:
    “…en torno de la relación del individuo con el mundo, la estructuración de ese mundo a través del yo, la conciencia que ve (con el ojo), percibe, interpreta y coloca en relación con el mundo de objetos (…) esta relación es difícil: nunca se puede confiar en la visión, los sentidos resultan engañosos (…) la idea de la multiplicidad ya no es una metáfora sino que se realiza literalmente, el yo se convierte en yoes (…) mentalmente somos varias personas, y así nos volvemos físicamente (…) desaparece el límite entre sujeto y objeto, las cosas se deslizan unas dentro de otras…” (p. 47 – 48)[8]
    Y la ejemplificación en Axolotl queda en evidencia:
    “…observando su inmovilidad, sus oscuros movimientos. Ahora soy un axolotl (…) la parte más sensible de nuestro cuerpo (…) no nos gusta movernos mucho (…) antes de esto, antes de ser un axolotl (…) Sufrían, cada fibra de mi cuerpo alcanzaba ese sufrimiento amordazado (..) Sin transición, sin sorpresa, (…) en vez del axolotl vi mi cara (…) yo era un axolotl y estaba en mi mundo (…) enterrado vivo en un axolotl…”[9]


    El otro lado
    “…vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble…”
    JULIO CORTÁZAR, Casa tomada
    Una herramienta muy utilizada en el Fantasy es la focalización en elementos que separen el mundo real y el oscuro, “…espejos, retratos, puertas, aperturas que se abren a regiones diferentes de las que se encuentran en los espacios de los conocido y familiar.”[10] Veamos algunos ejemplos al respecto en Casa tomada:
    “…un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte (…) más allá empezaba el otro lado de la casa (…) casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble (…) escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble…”[11].
    En La puerta condenada distinguimos:
    “Era un armario ya viejo, y lo habían adosado a una puerta que daba a la habitación contigua (…) una puerta condenada, a veces a la vista pero casi siempre con un ropero (…) una cierta ambigüedad (…) dándole una vida que todavía estaba presente en su madera tan distinta de las paredes (…) el sonido se oía a través de la puerta condenada…”[12]
    Y en Axolotl:
    “…detenerme aquella primera mañana ante el cristal (…) los axolotl se amontonaban (…) la mayoría apoyaba la cabeza contra el cristal (…) Pegando mi cara al vidrio buscaba ver mejor (…) Era inútil golpear con el dedo en el cristal (…) sin embargo estaban cerca. Lo supe antes de esto, antes de ser un axolotl (…) seguían mirándome, inmóviles (…) eran como testigos de algo, y a veces como horribles jueces (…) Mi cara estaba pegada al vidrio del acuario (…) Veía muy de cerca la cara de un axolotl (…) Sin transición, vi mi cara contra el vidrio, en vez del axolotl vi mi cara contra el vidrio, la vi fuera del acuario, la vi del otro lado del vidrio…”[13]


    Una realidad que (no) incomoda
    “Ellos y yo sabíamos. Por eso no hubo nada de extraño en lo que ocurrió.”
    JULIO CORTÁZAR, Axolotl
    En el texto de Jackson (1981), detectamos algunos conceptos de Dostoievski sobre el fantástico y su relación con lo creíble y la realidad:
    “…el verdadero fantasy no debe romper la vacilación que el lector experimenta al interpretar los sucesos. Los relatos que resultan demasiado increíbles para ser presentados como ‘reales’ rompen esta convención (…) Lo fantástico debe estar tan cerca de lo real que uno casi tiene que creerlo”. (p. 25)[14].
    Y Julio Cortázar lo traslada a su cuento Axolotl de manera magnífica, tomando como normales, acciones y sucesos totalmente irreales:
    “No hay nada extraño en esto, porque desde un primer momento comprendí que estábamos vinculados (…) Lo supe antes de esto, antes de ser un axolotl (…) sé que no hubo nada extraño, que eso tenía que ocurrir (…) Sólo una cosa era extraña: seguir pensando como antes, saber…”



    Conclusión


    El fantástico, a diferencia de otros géneros que podrían llegar a estar emparentados a él (como la narrativa maravillosa o las novelas realistas), “…es un modo de escritura que introduce un diálogo con lo ‘real’ e incorpora ese diálogo como parte de su estructura esencial”, transitando zonas oscuras y extrañas, que derraman ambigüedad, vacilación e incertidumbre. Por otra parte, se encuentra “…entre lo maravilloso y lo mimético, tomando prestado la extravagancia de uno y la mediocridad del otro…”.[15]
    Entonces, tendría sabor a poco afirmar que Julio Cortázar abordó de manera excelente el género fantástico. Por eso, no olvidemos que Cortázar fue real, y aún hoy en día, es maravilloso.



    [1] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [2] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [3] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [4] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [5] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, Pág. 37
    [6] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [7] Cortázar, J. (1951). Bestiario.  Casa tomada, Ed. Alfaguara.
    [8] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora
    [9] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [10] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, Pág. 41
    [11] Cortázar, J. (1951). Bestiario.  Casa tomada, Ed. Alfaguara.
    [12] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  La puerta condenada, Ed. Alfaguara.
    [13] Cortázar, J. (1956). Final del juego.  Axolotl, Ed. Alfaguara.
    [14] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora.
    [15] Jackson, R. (1981). Fantasy: literatura y subversión. Catálogos editora, pág. 32 y 33

    martes, 12 de octubre de 2010

    Extracciones FAHRENHEIT 451


    FAHRENHEIT 451 (1953) Ray Bradbury


    Antes que nada, imaginen una sociedad en donde rige la prohibición de leer libros, y a su vez, todos los habitantes estén dominados por los medios de comunicación desde el mismo Estado; y en concordancia, el conformismo esclavizante tenga base en las pantallas de TV del tamaño de las paredes de los hogares. En éste futuro creado por Bradbury, en un mundo posliterario, la función de los bomberos (Guy Montag, el protagonista, es un bombero), es la de incendiar los libros que secuestran de las casas de los últimos lectores sobrevivientes. Aquí, algunas frases rescatadas de este magnifico y profético libro:


    • “Fahrenheit 451: temperatura a la que el papel de los libros se enciende y arde.”


    • “Luego, como si recordara algo, lo miró con curiosidad y asombro:
    -¿Es usted feliz?- le preguntó
    -Claro que soy feliz. Por supuesto.
    Sintió de pronto que la sonrisa se le borraba. No era feliz. Se lo dijo a sí mismo. Lo reconoció. Había llevado su felicidad como una máscara, y la muchacha había huido con la máscara y él no podía ir a golpearle la puerta y pedírsela.”


    • “…Trató de poner una cara que armonizase con las palabras, pero no había cara…”


    • “-¿Porqué no estás en la escuela?
    -Dicen que soy insociable. No me mezclo con la gente. Es raro… ¿Y sabe una cosa? La gente no habla de nada…”


    • “Tiene que haber algo en los libros, cosas que no podemos imaginar, para que una mujer se deje quemar viva. Tiene que haber algo. Uno no muere por nada.”


    • “Y por primera vez comprendí que detrás de cada libro hay un hombre. Un hombre que tuvo que pensarlo. Y a algún hombre le costó quizás una vida entera expresar sus pensamientos…”


    • “-Dejame tranquila…
    -No necesitamos estar tranquilos. A veces debemos preocuparnos…”


    • “La vida es lo inmediato, sólo el trabajo importa. La cremallera reemplazó al botón, y el hombre no tiene tiempo para pensar mientras se viste a la hora del alba, una hora filosófica y por lo tanto una hora melancólica…”


    • “Uno siempre teme las cosas insólitas”


    • “No aflijamos a los hombres con recuerdos. Que olviden. Quememos, quemémoslo todo.”


    • “¿La muchacha? Era una bomba de tiempo. No quería saber cómo se hacen las cosas, sino porqué. Esto puede resultar embarazoso.”


    • “No hablo de cosas, señor. Hablo del significado de las cosas.”


    • “Los buenos escritores tocan a menudo la vida. Los mediocres la rozan rápidamente. Los malos la violan y la abandonan a las moscas.”


    • “El televisor es real…Le dice a uno lo que debe pensar, y de un modo contundente. Ha de tener razón. Parece tener razón. Lo arrastra a uno con tanta rapidez a sus propias conclusiones que no hay tiempo de protestar o decir ¡Que tontería!”


    • “¿Pero quién ha escapado a esas garras que se apoderan de uno en el mismo instante en que se enciende la televisión? Le dan a uno la forma que quieren. Es un ambiente tan real como el mundo. Se convierte en la realidad, y es la realidad.”


    • “Ayúdese a sí mismo, y si se ahoga muera sabiendo por lo menos que estaba acercándose a la orilla.”


    • “…el sólido y terco rebaño de la mayoría. Oh Dios, la terrible tiranía de la mayoría.”


    • “Pero el fuego estaba allí,… un fuego extraño, pues significaba para él algo nuevo y distinto. No quemaba, calentaba. Montag vio muchas manos que buscaban ése calor… no había pensado nunca que el fuego pudiese dar, y no sólo tomar.”


    • “Unos pocos mentecatos con versos en la cabeza no pueden hacer daño… Ellos lo saben y nosotros también. Todo el mundo lo sabe. Mientras a la mayoría de la población no se le ocurra empezar a citar la Constitución y la Carta Magna, todo andará bien. Basta para eso con la vigilancia de los bomberos.”


    • “…odio a un romano llamado Statu Quo…”


    • “Llénate los ojos de asombro, vive como si fueses a morir en los próximos diez segundos.”


    • “Había un tonto y condenado pájaro antes de Cristo llamado Fénix… Pero cada vez que se quemaba a sí mismo, surgía intacto de las cenizas, volvía a nacer. Y parece ahora como si estuviésemos haciendo lo mismo, una y otra vez. Pero sabemos algo que Fénix nunca supo. Sabemos qué tonterías hemos hecho…, y mientras no las olvidemos, mientras lo tengamos ante nosotros, es posible que un día dejemos de preparar la pira funeraria, y saltar a ella. En cada generación seremos unos pocos más para recordar.”


    martes, 31 de agosto de 2010

    Tortura


    Los ojos cerrados, mojados de dolor. Apretados del terror. Como los dientes, que se muerden a sí mismos, estallando cada dos por tres en un grito ahogado y terrible. Los relámpagos que salen de esa mano hijadeputa, y que recorren todo el cuerpo, no dan respiro ni un minuto. Y en esos descansos intermitentes, la cabeza estalla de solo pensar.
    Por un lado, lo más horrible: esperar el próximo pinchazo eléctrico que quema por dentro; querer que los segundos sean eternos, sabiendo que cada vez falta menos para el nuevo relámpago. Por otro lado, la Revolución. La utopía socialista hecha pedazos en estas cuevas del terror, en estos pozos del dolor y represión; en donde no querés decir nada, pero necesitás contarlo todo para que termine de una vez. La imagen de los compañeros da vueltas sin parar, se ven perfectamente sus caras, recordás sus nombres; pero el esfuerzo por no delatarlos es aún más grande que el sacrificio al aguantar las agujas eléctricas. De repente, se genera un blanco. En un momento dejás de recordar, dejás de pensar, dejás de estar consciente unos instantes.
    El balbuceo en forma de excusas no los conforma; y después de las puteadas, sentís el baldazo de agua fría. Y sabés que se viene lo peor. Ahora la picana lastima aún más. Te hace saltar del elástico metálico ante cada pinchazo, y pareciera durar una eternidad. Después, entre miles de preguntas, la luz cegadora del reflector, da la sensación de invitarte a entrar en ese espacio blanco y puro. Pero un nuevo relámpago te sacude, y tus gritos no logran ni hacerles cosquillas a esa radio que, a todo volumen, relata un gol argentino.
    Las tardes en las villas y las noches de debate, son recuerdos demasiado frescos para no contarlos, y por ahora, el orgullo puede más. Pero el cuerpo no tanto; y entonces, mente y cuerpo empiezan a traicionarse. La picana te sigue acariciando, te sigue haciendo daño, mientras tu cabeza no da más y tu lengua desliza algo, suelta algunas palabras. El aire se corta, el murmullo se apaga. Sentís que la sombra se acerca demasiado. Tan cerca, que te susurra al oído lo que querés escuchar, lo que sabías que ibas a escuchar. Después; la recarga, el fogonazo y la bala. Y ahora sí, entrás en ese espacio blanco y puro, ya sin dolor.
    CÉSAR EDERY

    martes, 24 de agosto de 2010

    Extracciones DIVERTIMENTO


    DIVERTIMENTO (1949) de Julio Cortázar


    Una novela que vuelve sobre las historias, los días y las mentes de un grupo de amigos; en donde la música, la política, la poesía y demás cuestiones se exponen en cada página. Divertimento es una de las novelas que no fueron publicadas durante la vida de Julio Cortázar. Aquí, algunas frases y/u oraciones destacadas:


    • “…jugábamos a vivir…”.


    • “…la sombra de la menta en los labios…”.


    • “Perfectamente sacás el hilo y te parece que después de todo, el otro ovillo no estaba tan enredado, empezás a pensar que estás perdiendo el tiempo,…, lo de más abajo tapado por lo demás arriba que enseguida es lo de más abajo,…”.


    • “… un nudo cierra la salida, cierra el ritmo feliz,…”.


    • “… el ovillo estaba enredado, enredado ahí dentro, entonces hay cosas que no son el hilo solamente, el ovillo no es un hilo arrollado sobre sí, dentro del mundo del ovillo entrevé ahora tu sorpresa cosas que no son hilo, ahora ya sabés que hilo más hilo no basta para dar ovillo”.


    • “…todo iba tan bien cuando no era más que un ovillo…”.


    • “… y en lo hondo del zapato hay como un olor de batalla, de sudor, de hombres cuerpo a cuerpo, que se buscan la muerte por el cuello”.


    • “… hablaba y hablaba dando forma a mis sentimientos…”.


    • “… su desencanto de la vida que lo lleva a contemplarla a través de héroes frustrados – y por eso más héroes, héroes de verdad-...”.


    • “… y yo cedí otra vez a esa presencia que llevaba consigo el perdón anticipado y lo exigía sin pedirlo, nada más que mostrándose y siendo…”.


    miércoles, 14 de julio de 2010

    Amo correr


    No parece, pero volver a correr después de un tiempo, produce sensaciones encontradas. Más si la última vez que corrimos, no tuvo un final del todo feliz.
    Lo primero que cuesta, es tomar la iniciativa. Salir de nuestro cómodo y reconfortable lugar, y enfrentar ese momento. A veces las personas, después de una experiencia que dejó un sabor amargo, optan por la negativa a volver a intentarlo. El torbellino de recuerdos los paraliza.
    Luego, si superamos esa barrera psicológica, nos encontraremos en ese instante en donde el tiempo transcurrido nos demuestra lo fuera de estado en que estamos. Principalmente nos damos cuenta que no sabemos como empezar. Parecería que nos haría falta una guía de instrucciones como las que aparecen en “Historias de cronopios y de famas”, del genial Cortázar (recomiendo el “Preámbulo a las Instrucciones para dar cuerda a un reloj”, particularmente). Eso sí, una vez que tomamos envión, nos acordamos automáticamente como era todo. Como si nunca lo hubiésemos dejado de hacer, como andar en bicicleta.
    Después de esa primer etapa controversial, viene la segunda; mucho más hermosa e ideal, en donde comenzamos a disfrutar. Cerramos los ojos y nos reímos por dentro. Sabemos que estamos disfrutando ese momento, tan deseado y esperado; tan lejano, pero tan cercano en el presente. Tal vez, en algún pasaje nos falte el aire, o no sepamos cómo respirar, pero rápidamente retomamos el curso, y seguimos disfrutando con plenitud. Al cabo de unos minutos nos sentimos completos, realizados. Nos damos cuenta que no era tan difícil, solo teníamos que tomar la decisión y concretarla.
    A veces pienso que correr y enamorarnos, o simplemente besar a otra persona, tienen muchos puntos en común. Muchos más de los que pensamos.
    CÉSAR EDERY

    domingo, 16 de mayo de 2010

    Extracciones HAMLET


    HAMLET (1600) de William Shakespeare


    Una de las obras más reconocidas (casi no hay que decirlo), del maravilloso Shakespeare; en donde muchas miserias habituales del ser humano se mezclan hasta formar algo homogéneo. En esta tragedia, un rey es asesinado por su propio hermano (quien a su vez se casa con la reina), y el huérfano príncipe emprende una venganza que encontrará escollos en su camino, como la codicia, el egoísmo, varias muertes y luchas de poder exacerbadas. Aquí algunas frases extraídas para prestarles atención:


    •“¡Fragilidad, tienes nombre de mujer!”


    •“Esto no es bueno ni puede terminar bien. Pero hazte pedazos, corazón mío, pues mi lengua debe reprimirse.”


    •“Con los ojos del alma…”


    •“La juventud, aún cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo.”


    •“No hagas tú lo que hacen algunos rígidos declamadores mostrando áspero y espinoso el camino del cielo, mientras pisan ellos la senda florida de los placeres, sin cuidarse de practicar su propia doctrina.”


    •“Huye siempre de meterte en disputas, pero una vez metido en ellas, obra de manera que tu contrario huya de ti.”


    •“Con el anzuelo de la mentira pescarás la verdad…”


    •“La brevedad es el alma del talento, y que nada hay más enfadoso que los rodeos y perífrasis…, seré muy breve.”


    •“El ser honrado, según va el mundo, es lo mismo que ser escogido entre diez mil.”


    •“Según se dice, la vejez es una segunda infancia…”


    •“Esta es la consideración que hace nuestra infelicidad tan larga, haciéndonos amar la vida ¿Quién si esto no fuese aguantaría… el mérito con que se ven agraciados los hombres más indignos, las angustias de un mal pagado amor, la violencia de los tiranos, el desprecio de los soberbios, cuando el que todo esto sufre pudiera evitárselo y procurarse la quietud con sólo un puñal? ¿Quién podría tolerar tanta opresión,…, sino fuese porque el temor de que existe alguna cosa más allá de la muerte (país desconocido, de cuyos límites ningún caminante torna) …? Esta previsión nos hace a todos cobardes; así la natural tintura del valor se debilita con los barnices pálidos de la prudencia.”


    •“¿Habrá quien adule al pobre? No… los que tienen almibarada la lengua deben ir a lamer con ella la grandeza estúpida y doblar sus rodillas donde la lisonja encuentre premio.”


    •“Dame un hombre que no sea esclavo de sus pasiones…”


    •“¡Vaya que tenéis una lengua que corta!”


    •“Quiero encadenar este temor, que ahora camina demasiado libre.”


    •“En este mundo corrompido sucede con frecuencia que la mano delincuente, derramando el oro, aleja la justicia y rompe con dádivas la integridad de las leyes.”


    •“… en esta delincuente época, la virtud misma tiene que pedir perdón al vicio; y aún para hacerle bien, le halaga y le ruega.”


    •“El ser grande no consiste en obrar sólo cuando ocurre un gran motivo, sino en saber hallar una razón posible de contienda, aunque sea pequeña la causa, cuando se trata de adquirir honor.”


    •“Tan lleno está siempre de recelos el delincuente, que el temor de ser descubierto hace tal vez que él mismo se descubra.”


    •“Sabemos lo que somos ahora, pero no lo que podemos ser…”


    •“…y ahora observo… que cuando los males vienen, no vienen esparcidos como espías, sino reunidos en escuadrones.”


    •“…sé que el amor está sujeto al tiempo, y que el tiempo extingue su ardor y sus centellas, según me lo hace ver la experiencia de los sucesos.”